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Última actualización 03/02/2010@15:12:02 GMT+1
Aunque los datos son positivos en los últimos tiempos, en lo que a seguridad vial se refiere, y en la sociedad viene calando un claro sentimiento de responsabilidad al volante, son muchas las voces que reclaman que los conductores deben renovar sus conocimientos, siendo necesario un reciclaje en las autoescuelas. Algo que para otros responde a un interés comercial alejado de esta necesidad de renovación. La DGT y las autoescuelas responden.
¿Mantienen los conocimientos?, por Francisco Javier Caparrini - Delegado DGT en Castilla-La Mancha
Si se responde a la pregunta que no, sería necesario que realizaran a lo largo de su vida como conductores cursos de reciclaje en orden a actualizar sus conocimientos, debiendo regresar todos a las autoescuelas tal y como propugnan determinados sectores obviamente interesados en la cuestión.
Sin embargo, pienso que el sentido común, la actual coyuntura en materia de accidentes de tráfico y de concienciación vial, y también la legislación vigente llevan a contestar afirmativamente a la pregunta planteada.
Es evidente que un conductor que haya obtenido el permiso de conducir hace años y que se sometiera ahora a la prueba teórica para la obtención del mismo no conseguiría como regla los mismos resultados que entonces. En esto no cabe discusión. Pero no es menos cierto que lo mismo ocurriría también con cualquier otra clase de prueba realizada en cualquier otro ámbito. Piénsese sin ir más lejos en tener que repetir los exámenes del instituto, de selectividad o de asignaturas de carreras universitarias.
Ahora bien, la ventaja de los conductores es que la experiencia al volante es un grado muy importante que suple en muchas ocasiones la pérdida de algún conocimiento puntual.
Por otra parte, no hay que olvidar que la Dirección General de Tráfico realiza cada vez que tiene lugar un cambio normativo de relevancia campañas divulgativas en los medios de comunicación que llegan prácticamente a toda la sociedad y que se han llevado a cabo llegando incluso a los buzones de todos los conductores censados en el Registro de Conductores e Infractores de la DGT. Ejemplo de ello es el folleto sobre nuevas normas de tráfico enviado a todos los conductores con motivo del Reglamento General de Circulación aprobado en el año 2003, y que venía a sustituir al anterior de 1992.
En otro orden de cosas, la coyuntura de estos últimos años con un descenso constante y muy significativo en las cifras de fallecidos en accidentes de tráfico a pesar del incremento del parque automovilístico, pone de manifiesto una sensibilización de la sociedad en relación con esta problemática y acredita un comportamiento cada vez más responsable y sosegado al volante por parte de la inmensa mayoría de los conductores. En las carreteras de Castilla-La-Mancha perdieron la vida en accidentes de circulación 299 ciudadanos durante el año 2005. Esta cifra se ha reducido en un 37,12 % en 2008, en el que fallecieron 188 personas.
Se aprecia que ha disminuido la velocidad media a la que se circula. También se contrasta un descenso en el número de pruebas positivas a la hora de realizar los controles de detección de alcoholemia. En 2008 se han llevado a cabo 112.555 controles con 1.912 pruebas positivas, es decir, el 1,69 %. Por todo ello, no parece que estemos ante el momento adecuado para decir a los ciudadanos “vuelvan ustedes a la autoescuela.”
Por último es preciso referir que la normativa vigente contempla el supuesto en cuestión, de producirse, y no está de más citar textualmente lo dispuesto en el artículo 41 del Reglamento General de Conductores que prevé que “La Jefatura Provincial de Tráfico que tenga conocimiento de la presunta desaparición de alguno de los requisitos que, sobre conocimientos, habilidades, aptitudes o comportamientos esenciales para la seguridad de la circulación o aptitudes psicofísicas, se exigían para el otorgamiento de la autorización (el permiso de conducir), previos los informes, asesoramientos o pruebas que, en su caso y en atención a las circunstancias concurrentes, estime oportunos, iniciara el procedimiento de declaración de pérdida de vigencia de la misma”.
Alguien dijo que la cultura es lo que a uno le queda cuando se le ha olvidado todo aquello que estudió. A mi juicio, la inmensa mayoría de los conductores y conductoras tienen una importante cultura de la conducción y están, no sólo formados, sino también informados.
Reciclaje necesario, por Miguel Solana - Presidente Provincial de Autoescuelas de Toledo
El pasado día 29 de enero, Zurich y CNAE (Confederacion Nacional de Autoescuelas) presentaron el estudio Los conductores a examen. El deterioro de los conocimientos de los conductores con el paso del tiempo en normativa, señalización y seguridad vial, realizado por el Instituto de Tráfico y Seguridad Vial (INTRAS) de la Universidad de Valencia, dirigido por el profesor Luis Montoso. Los datos obtenidos son preocupantes: el 95,5 % suspendería la prueba teórica de conducción, para la obtención del permiso B, si volviera a realizarla. Sólo 71 conductores de los 2.034 encuestados aprobó el examen teórico de conducir (un 3,5 %) y más del 47 % de los conductores no respondieron correctamente ni a la mitad de las preguntas. El deterioro en los conocimientos es más acentuado en el caso de las normas y seguridad vial. Se aprecia un mayor conocimiento de las señales, pero con interpretaciones equivocadas en señales básicas.
Otra de las conclusiones del estudio es que el deterioro de los conocimientos es directamente proporcional a la antigüedad en la obtención del permiso de conducir. Así, los conductores con más de 40 años en posesión del permiso obtuvieron una puntuación media de 3,9 en una escala de 0 a 10. Estos conductores representan a la población que hoy tiene una edad superior a los 58 años, y suponen un número considerable de personas que cada día se ponen al volante en nuestras calles y carreteras. Hablamos de millones de conductores. Por otro lado, los conductores profesionales alcanzan una puntuación media de 5,5. Hubiese sido también insuficiente para aprobar, pero esta innegable mala nota es comparativamente mejor que la de los conductores no profesionales. Sin embargo, los resultados del estudio demuestran que no hay relación entre el número de horas diarias al volante y el nivel de conocimientos de los conductores sobre los aspectos básicos en materia de normas, señales y seguridad vial.
Del estudio se desprende que no existen diferencias cuantitativas entre conductores y conductoras, ambos andan por debajo del 5. Se podría destacar, eso sí, que ellas están más fuertes en materia de señalización, mientras que ellos se muestran más aventajados en lo que respecta a seguridad vial. Donde sí se han encontrado diferencias significativas es a la hora de relacionar el nivel de estudios y el grado de deterioro de los conocimientos. Los conductores con estudios superaron el 5, mientras que los que carecen de estudios obtuvieron una nota media de 3,71.
Vistos los datos y si nos atenemos a las exigencias que por Ley se le piden a un aspirante para la obtención de cualquier permiso o licencia de conducir, basadas en tres pilares fundamentales: conocimientos, habilidades y aptitudes. No cabe la menor duda de que la evaluación empírica realizada demuestra que el primer requisito (conocimientos) que deben cumplir los aspirantes, no lo cumple un alto porcentaje de conductores en activo. No ponemos en duda las habilidades ni las aptitudes, de los conductores, que se comprueban en los centros de reconocimiento médico a la hora de renovar el permiso correspondiente, con resultado favorable en la mayoría de los casos. Pero no se vuelven a evaluar los conocimientos teóricos básicos, que además varían con el tiempo y se van adaptando a la realidad cambiante del tráfico y las vías.
Si, como está demostrado, el accidente de tráfico es consecuencia de muchas causas concurrentes en un momento determinado y no es casual. Pongamos otro grano de arena más en la lucha contra la siniestralidad vial y los accidentes, mejorando los conocimientos de los conductores con un reciclaje periódico.
De las normas, señales y contenidos de seguridad vial. Como se hace de las habilidades y las aptitudes. Si con esto, y con otras medidas que se están aplicando con buenos resultados, conseguimos que en número de víctimas en nuestro país siga descendiendo, merece la pena seguir trabajando por y para la seguridad vial.