ALBACETE - Capital
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| Diferentes variedades de setas que se pueden encontrar en la provincia. (Foto: Sociedad micológica) |
Última actualización 05/11/2009@10:33:56 GMT+1
Algunas de ellas son auténticos manjares pero también pueden darnos algún susto y resultar tóxicas o provocarnos un mal viaje alucinógeno. En el peor de los casos, pueden suponer un bocado mortal. Precisamente para dar a conocer la biodiversidad que ofrece el mundo de las setas, la Sociedad Micológica está preparando la XIV Semana Micológica, que se celebrará del 9 al 15 de noviembre.
El programa de actividades incluye conferencias, una exposición, un concurso de fotografía micológica, un taller de dibujo infantil, jornadas gastronómicas, la presentación del cuaderno divulgativo Cómo coger setas, el curso breve La cocina de setas -muy demandado-, una excursión a la Sierra de Alcaraz y títeres.
No se puede decir que Albacete sea una tierra micófila -como sí lo son, por ejemplo, Cataluña y el País Vasco- aunque tampoco es micófoba. Simplemente, no hay gran tradición en la recogida de hongos, afirma Domingo Blanco, de la Sociedad Micológica.
Aunque en la exposición se podrá ver una muestra de las setas que pueblan los bosques de la provincia. Albacete no es una tierra tan prolífica en setas y hongos como la vecina Cuenca, -”nuestro retiro espiritual”, bromea Domingo Blanco- y las temporadas suelen ser muy irregulares y dependen fundamentalmente de las lluvias, pero sí se puede encontrar una gran variedad principalmente en las sierras del Segura y de Alcaraz.
Las preferidas en nuestra tierra son las setas de cardo, las de chopo y los níscalos. Aunque no son las únicas. Colmenillas, orejetas, patatas de tierra -que están bajo la tierra, como las trufas- y las setas de cañeje son otras de las variedades. Una de las más apreciadas es la manita cesárea, aunque se tienen que dar ciertas circunstancias para que surjan ya que necesitan calor y lluvia.
Pero, ¿cuáles son las recomendaciones para recolectar setas? En primer lugar, hay que olvidarse de las bolsas de plástico y optar por una cesta de mimbre, que evita que las setas se estropeen y, a la vez, permite esparcir las esporas para que puedan salir más otra temporada. Ni que decir tiene que hay que ser respetuoso con el medio ambiente, por ello Domingo recuerda que no conviene esquilmar los bosques y recoger más setas de las que vamos a comer. Deben cortarse por el pie y, sólo en caso de que se quieran estudiar, hay que meter la navaja bajo la tierra y sacarla entera, pero basta con coger dos ejemplares.
En cuanto a las setas venenosas, es rotundo: “No hay ningún truco para diferenciar las setas comestibles y las que son tóxicas”. Aconseja no hacer caso de leyendas como la que habla del ennegrecimiento de una cuchara de plata si es una seta venenosa. También insiste en que es un error pensar que los hongos que son comidos por animales no son tóxicos ya que éstos pueden ser nocivos para el hombre y perfectamente comestibles para los animales. Ante la duda, la única regla es “coger sólo las setas que conoces”. Y las demás, dejarlas donde están sin estropearlas, porque todas cumplen su función en la naturaleza.