Hemeroteca :: 02/07/2009
421/723
CIUDAD REAL - Sociedad y Cultura
José Liberto López de la Franca es el nuevo Jefe de la Casa del Infante de España don Leandro Alfonso de Borbón (Foto: Augusto Guzmán)

“Mi puesto es un buen observatorio: neutral, privilegiado y en la sombra de la política”

Por Celia Naharro Salas
Última actualización 20/07/2009@10:47:23 GMT+1
José Liberto López de la Franca y Gallego, ciudadrealeño de nacimiento, fue nombrado hace unos meses Jefe de la Casa del Infante de España don Leandro Alfonso de Borbón, hijo del Rey Alfonso XIII y tio carnal del Rey don Juan Carlos de Borbón. Orgulloso de ello y agradecido sinceramente al que fue finalmente reconocido como hijo del monarca, explica en esta entrevista cuáles son sus responsabilidades, funciones y cometidos en este cargo.
¿En qué consiste su labor como jefe de la Casa del Infante?
Algunas personas me preguntan qué es este cargo, imaginándose que es un mayordomo que arropa al Infante cuando tiene frío. Esto le ocurrió también a don Sabino Fernández Campo cuando tomó posesión como jefe de la casa del Rey, una señora le preguntó si el Jefe de la Casa era el que arropaba al Rey cuando se iba a dormir. Efectivamente, y como no queda muy claro, explicaré que el jefe de la Casa es el inmediato colaborador del titular único de la casa que en este caso es el Infante. Y tiene la obligación de ser quien coordine absolutamente todo lo que ocurra alrededor de la vida del Infante de España y de ser quien le acompañe a todos los actos y la persona que lo represente legalmente en caso de que él no pueda asistir a algún evento. Es decir, que es un cargo que requiere convertirse en la sombra del Infante durante las veinticuatro horas. Además, es un puesto tan especial que exigía y exige el difícil equilibrio entre no desertar y no aferrarse a él de un modo indefinido. Es en esencia un cargo transicional donde he de crecer humanamente y desde el que seré testigo privilegiado de acontecimientos trascendentes y de vivencias personales de primera fila. Y creo que tan importante es llegar a tiempo a un cargo como éste, como llegar a tiempo de marcharse digna y oportunamente.
¿Cuál es exactamente el cometido de la Casa del Infante?
El Infante está jubilado porque tiene ya una edad, 80 años. Por lo tanto, su agenda es muy reposada. Pero la Casa del Infante es la responsable de la Real Fundación Alfonso XIII, donde se conserva la memoria documental, fotográfica, fonográfica y hemerográfica de Alfonso XIII. Además de las funciones de la Real Fundación, el Infante hace otras cosas. Por ejemplo, ahora va a adquirir un valiosísimo legado de casi 1.200 documentos históricos originales de Alfonso XIII que iban a ser vendidos y a salir de España. Don Leandro Alfonso se ha preocupado de que se queden en el país. Ha hecho una labor importante en ese sentido porque le fascina el patrimonio histórico-artístico y colabora con ello en la medida de sus posibilidades. Una vez, le preguntaron al Infante que qué es lo que hace un Infante de España por España y él respondió que él no ha chupado un solo euro del Estado español, por lo pronto, para después añadir que él siempre ha defendido a España y a la monarquía, que es un deber que establece el artículo 30 de la Constitución.
¿Cómo comienza su relación con el Infante Leandro Alfonso de Borbón?
La primera vez que yo oí hablar de don Leandro Alfonso fue de labios del historiador Juan Balansó. Y un día él me lo presentó y fui conociéndole poco a poco. Fuimos entroncando una amistad estrecha y en su casa pasé temporadas estudiando las posibilidades legales ante el poder judicial para su reconocimiento como hijo del Rey Alfonso XIII, asesorándole en todo el proceso para que consiguiera, no sólo los apellidos, sino el reconocimiento tácito como hijo de Alfonso XIII, nieto de rey y biznieto de reina. Y cuando finalmente lo consiguió, le invité a venir a Ciudad Real. Y en uno de sus viajes a la capital fue cuando me encargó el libro ‘Alfonso XIII visto por su hijo’. Y es a partir de entonces cuando se establece nuestra familiaridad y lealtad mutua. Después, cuando muere el anterior Jefe de su Casa, se hace una terna y, finalmente, el 16 de febrero me llama el Infante, me dice que soy el elegido y que tiene preparado el nombramiento. Yo le dije que me lo tenía que pensar.
¿Por qué se lo pensó y por qué decidió aceptar?
Lo pensé durante un tiempo, varios días, porque hasta el 4 de marzo no dije que sí. Don Leandro Alfonso, al proponérmelo, invocó el nombre de su augusto padre y me dijo que él entraba en una última época de su vida y que quería que pesase sobre mis hombros su muerte. Me dijo, literalmente: ‘Quiero que seas tú el que custodie mi memoria, el que me lleve a enterrar al Escorial y el que se ocupe de escribir quien ha sido don Leandro Alfonso de Borbón y por qué durante tantos años llevé la máscara de hierro que me impusieron desde palacio’. Eso me tocó el alma y al final, acepté.
¿Por qué cree que fue usted el elegido?
Porque de todos, he sido el más leal y el que ha tasado sus intereses por encima de todas las circunstancias. Y yo siempre he intentado hacer un acercamiento con la Casa Real. He sido muy conciliador. Todo eso él lo ha valorado mucho. Y también pienso que el criterio de lealtad, eficacia y talento para desbloquear situaciones delicadas son otras de las cualidades que ha tenido en cuenta don Leandro Alfonso a la hora de mi ascenso a la jefatura de su casa. Mi puesto es un buen observatorio: privilegiado, neutral y en la sombra de la política.
¿Y para cuando el libro dedicado a la madre del Infante: Carmen Ruiz Moragas, el gran amor de Alfonso XIII?
Estamos ahora mismo en ello. Va a ser un libro precioso. Estamos en la fase de documentación y falta hacer las conversaciones con don Leandro Alfonso al respecto, aunque serán más breves que en el libro de su padre, porque la figura de Alfonso XIII es la de un rey. Recomponer la vida de esta gran actriz y gran mujer, que muere el mes previo a la guerra, a la que incautan la casa y cuyo archivo personal es destruido es muy difícil, hay que hacer una importante labor de investigación. Pero gracias a la hemeroteca hay mucha información. Las huellas del tiempo, el espejo de la memoria y el frente de la verdad histórica aparecen en las hemerotecas, en las cartas, en los archivos, en muchos lugares y por eso creo que va a ser un libro francamente bueno y fascinante.
421/723
Comparte esta noticia  
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Global Castilla La Mancha
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.


QUIENES SOMOS | TARIFAS | CONTACTO

EDITORIAL GLOBAL CASTILLA-LA MANCHA S.L.U.




Contacto
Diseño web: Cibeles.net | Páginas creadas con